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“Let’s surf on the horizon To the moon were the world will look much clearer to me…”

| hAbLeMos De CinE | π febrero 27, 2008

Filed under: General — kvelda @ 8:01 am
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Pi, Fe en el CaosPor: Kvelda

Saluditos. Ahora me toca a mí ! Antes que nada, pido una disculpa expiatoria por tardar tanto en actualizar mi parte de este, nuestro pequeño blog abismal. Una vez más, por la rotación de temas y de objetos y de lunas interiores, me toca escribir sobre cine. Brillante ! Y les comentaré nada más y nada menos de una singular pieza cinética, gris y agitada llamada “π” o “Pi: fe en el caos” (Darren Aronofsky, 1998).

Regla Número 1: lasmatemáticassonellenguajedelanaturaleza.

Empecemos, como estos cuentos de amor matemático deben iniciar: érase una vez un individuo en blanco y negro de nombre Max. Un matemático esquizofrénico, obsesionado con el deseo de la perfección, obsesionado con el secreto de la cifra completa de pi, ese número trascendental de -por lo menos- 51 billones de decimales. Pues bien, este matemático decide que entre la secuencia de Fibonacci, Euclides (su supercomputadora-granja de hormigas), su cerebro en el metro y su propio destino, está la clave para descubrir los caprichos del número. ¿Tengo tu atención?

Regla Número 2: todoloquenosrodeapuederepresentarseycomprendersemediantenúmeros.

Sean Gullette en Pi

Pi es la primera película del director neoyorquino Darren Aronofsky (antes independiente, quién luego dirigiría la intrépida y desgarradora Réquiem por un Sueño, y luego, la rarísima La Fuente). Filmada en blanco y negro bastante granuloso, y con eficientes movimientos de cámara (de edición inquietante), Pi es la historia ficticia de Maximillian Cohen (maravillosamente interpretado por Sean Gullette), un matématico judío-paranoico-migrañoso que se da a la tarea de encontrar todos los números de Pi a partir de un error de su computadora. Sin embargo, Cohen no cuenta con que ese mismo descubrimiento amenaza la estabilidad de la Bolsa de Valores Mundial, la revelación del verdadero nombre de Dios, la vida de su mentor y la suya propia.

Regla Número 3: sidibujasungráficoconesosnúmeros,aparecen patrones.portanto:enlanaturalezahaypatronesportodaspartes.

En cuestiones puramente cinematográficas, Pi es una película completísima (un poco “rara”, pero la historia subyacente es de verdad especial), donde se mezclan la religión, la economía, la esquizofrenia, las matemáticas y la alienación humana en esta especie de techno-psycho-thriller con una edición realmente interesante (cortes violentos chocando con secuencias largas) y una banda sonora con piezas de Clint Mansell y de Massive Attack. Pi es de esas pequeñas joyas que por momentos pasan desapercibidas, pero que, por fortuna, gente trastornada como yo, la saca a relucir =)

Maximilan Cohen y su Slinky (quiero uno!)

Si quieren ver una película inquietante, que después de ver el final (¡mein Gott, el final!) les deje pensando “¿qué es lo que acaba de pasar?” al tiempo que su respiración toma su ritmo normal, acerquénse y busquen esta pieza. Datos curiosos: la película sólo se tardó un mes en filmarla (una regularmente toma 3 meses, incluyendo Eyes Wide Shut, de Kubrick, que tardó un año, y la trilogía de El Señor de los Anillos que tomó dos años), costó tan sólo 60 mil dólares (una película en E.U. cuesta generalmente unos 25, 50, o incluso 200 millones, como la levemente racista Spiderman 3, jiji) y algo casi útil, que Aronofsky realmente se asesoró con una secta hasídica en Jerusalén (que creen en la revelación de secretos bíbilicos a través de la descifración de códigos numéricos). Disfrútenla (ya la quiero ver contigo!!!). Bai!

                “Nota personal: De niño mi madre me decía que no mirase nunca al sol. A los seis años, lo hice. Su brillo me deslumbró, pero eso ya lo había visto. Seguí mirando, tratando de no pestañear. La brillantez fue desapareciendo. Mis pupilas se contrajeron y pude verlo todo claramente. Por un momento lo comprendí…”     -Maximilian Cohen, π.

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